viernes, 4 de mayo de 2012

Pensamientos sobre la oración


 Lo siguiente es una recopilación de frases y pensamientos que he encontrado en algunos buenísmos libros sobre la oración, espero puedan inspirarles:


 "No hay experiencia que tenga que atravesar el hombre,en que la oración no pueda ayudarle, consolarle y guiarle"

"Si no tienes tiempo para orar, vas a perder el tiempo en todo lo demás"

“Vale más un grano de fe, que una tonelada de estímulos.” —“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Cuando penosamente se os imponga en vuestra conciencia el sentimiento de vuestra propiavaciedad, reprochaos haberos imaginado alguna vez llenos de algo que no haya sido el Señor.”—“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Sea cual fuere la situación en que nos hallemos, el púlpito es nuestra atalaya y el ministerionuestra guerra; y aun cuando no podamos contemplar la faz de nuestro Dios,confiemos siempre en él, escudados bajo la santa sombra de sus alas. ”—“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“El predicador se distingue por supuesto sobre los demás como hombre de oración.” —“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Si tiene que haber algún hombre bajo el cielo, obligado a cumplir con el precepto "orad sin cesar",lo es sin duda el ministro cristiano.” —“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Si como ministros no sois muy dados a la oración, merecéis que mucho se os compadezca.”—“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Usad la oración como un taladro, y fuentes de agua viva saltarán de las entrañas de la Palabra.”—“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Hermanos míos, permitidme que os ruegue que seáis hombres de oración.Quizá no tengáis jamás grandes talentos, pero lo haréis bastante bien aun sin ellos,si abundáis en intercesión.” —“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Cuando hayamos concluido de predicar, si somos verdaderos ministros de Dios,no concluiremos de orar.” —“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Ninguno de nosotros podría calcular cuán pobres somos en comparaciónde lo rico en gracia que podríamos haber sido si hubiésemos vivido habitualmentemás cerca de Dios por medio de la oración.” —“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“No sólo debemos orar más, sino estamos estrictamente obligados a ello.” —“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“El que predica con unción conoce la presencia de ella; y el que oye advierte pronto su ausencia.”—“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Que vuestro vellón permanezca en la era de la oración, hasta que sea mojado con el rocíode los cielos. No vayáis a ministrar en el templo, hasta que os hayáis purificado en el lavacro.”—“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.

“Nuestro silencio podría ser mejor que nuestras voces,si nuestra soledad la empleásemos con Dios.”—“La oración privada del predicador”, de Spurgeon.  

"Tiemblo por aquel que nunca ora" — Charles Spurgeon  

"Muchos oran con sus labios por aquello por lo que sus corazones no sienten ningún deseo."—Jonathan Edwards

“La persona orgullosa es una persona de poca oración.” — Wayne Mack

“La adoración es la postración del alma ante Cristo como Dios.” — John Owen

“Algunas personas dependen más de las oraciones que hacen a Dios, que del Diosa quien hacen sus oraciones.” —William Secker

“Cuidado con tener un espíritu flojo, tibio y libertino. Velad en oración, guardaos de la negligencia. No se acerquen a los límites extremos de vuestra libertad.” —    Augustus Toplady

"Nuestra propia impaciencia cierra la puerta en contra de nuestras oraciones." - Juan Calvino

“Hay dos cosas que están unidas… la enseñanza y la oración; Dios quiere que aquel a quien Él ha colocado como maestro en su iglesia sea alguien asiduo a la oración.”— Juan Calvino

“Dime cuáles son las oraciones de un hombre y te diré cuál es el estado de su alma. La oración es el pulso espiritual.”—J. C. Ryle

miércoles, 2 de mayo de 2012

Vincent Van Gogh, ahogado por la religiosidad

Vincent Van Gogh fue, y es considerado aun, un distinguido pintor europeo del siglo XIX. Se dice que pintó 900 cuadros y 1.600 dibujos. Entre sus pinturas más bellas, y que en lo personal me encanta, tenemos: "NOCHE ESTRELLADA".

Su vida fue realmente muy misteriosa, como es natural en los artistas. Al parecer, hubo un tiempo en el que fue cristiano. Es más, hasta lo mandaron a estudiar teología con el fin de que pastoreara una pequeña iglesia ubicada en una ciudad minera.

Durante sus días de pastor se sintió profundamente frustado porque la gente no era capaz de comprender su amor por la pintura. Lo tildaban de raro y con sueños "mundanos", argumentando que solo detrás del púlpito podía servir al Señor.

Fue tanta su frustración que decidió abandonar el ministerio pastoral para dedicarse de lleno a la pintura, pero como siempre sintió el rechazo de los "cristianos", se vio envuelto en una depresión profunda que concluyó en el suicidio.

La comunidad cristiana de aquel tiempo, en su teología insípida, creía que solamente se le podía servir al señor detrás de un púlpito predicando... aunque pensandolo bien, muchos cristianos de hoy también piensan igual.

Junior Zapata, en su libro "Generación Emergente", dice al respecto:

"...¿Por qué Van Gogh tenía que usar la oratoria para comunicar la fe? ¿No podía hacerlo a través de la pintura? Claro que sí..."

Y vaya que tiene razón Junior, la verdad es que no solo a través de la oratoria podemos servir al Señor. Lo podemos hacer a través de nuestros talentos.

Te animo a que descubras tus propios talentos, los que Dios depositó en ti y los explotes para que con ellos puedas servir al Señor y al mismo tiempo puedas conducir a otros hacia Jesús. 

Sea cual sea tu talento, puedes usarlo para servir al Señor. Quizá te desempeñas en algún deporte, en escribir poemas, en tocar algun instrumento,  pintar, breake dance, computación, actuar... en fin, todo para lo que eres hábil puedes usarlo para la gloria del Señor. 

Te advierto de una vez que encontrarás religiosos que te señalarán y dirán que lo que haces no puede ser útil para servir a Dios, justo como le pasó a Van Gogh, pero no te dejes engañar por sus comentarios ridículos y sigue.

Los religiosos, prácticamente, asesinaron a Van Gogh, ¡No permitas que lo hagan contigo!

Si estás seguro que lo tuyo no es la oratoria, por favor no lo hagas. ¡Enfócate en explotar tus talentos para servir al señor!

Ezequiel Barrera

Noche Estrellada

domingo, 19 de febrero de 2012

Esquizofrenia Espiritual

Cada vez que tengo la oportunidad de visitar la casa de mis padres, en Zacatecoluca, veo a Memo, un vecino. Tiene unos 52 años de edad y es muy conocido por todos con el despectivo sobrenombre: 'El loquito'.

Resulta que durante su juventud, allá por la década de los 80's, sirvió en la Fuerza Área de El Salvador mientras el país atravesaba la guerra civil. En una de sus misiones en helicoptero fue embestido por una guarnición guerrillera que terminó derribando su ave mecánica, quedando él muy mal herido de su cabeza.

Desde aquel entonces su vida no es la misma. Perdió la lucidez, la coherencia y hasta el sentido del tiempo. A veces expresa cosas tan incoherentes como su afirmación de ser el dueño del mundo y en otras ocasiones se le escucha decir que él tiene que viajar inmediatamente a Japón... en fin, todo lo que habla carece de sentido alguno. Los doctores han diagnosticado que sufre de Esquizofrenia.

Pensando en Memo concluí en que muchos creyentes también sufrimos un severo caso de esquizofrenia, pero en el sentido espiritual. Todo lo que hacemos es incoherente con lo decimos.

Nos atrevemos a predicar de la santidad y nuestras vidas dejan mucho qué desear. Hablamos con denuedo sobre ayudar al prójimo y es exactamente lo que no hacemos. Nuestros estados de facebook siempre están diciéndo cosas bonitas (en su mayoría son frases copiadas que nos las atribuimos) pero en nuestra praxis no se refleja lo que escribimos y le decimos a todos.

¡Que el señor nos ayude a no ser esquizofrénicos espirituales!

¡Que nuestras actitudes sean coherentes con nuestro discurso! De manera que podamos ser intachables y que como el ap´çostol Pablo le decía a Timoteo: 'Que los creyentes vean en ti un ejemplo a seguir en la manera de hablar, en la conducta, y en amor, fe y pureza' (1Ti 4:12).

miércoles, 8 de febrero de 2012

¡DOS LOCOS EN BUSCA DE UN SUEÑO!

Cuando tengas un gran sueño... no es necesrio convencer a todo el mundo de que puedes lograrlo... basta con que uno te crea y sea tan loco como tú para conquistar ese sueño.

Esta mañana, mientras leía la palabra, me di cuenta que solamente necesito a alguien tan loco como yo para conquistar mis sueños. ¿Recuerdas cuando Jonatán le pide a su escudero que vayan ellos solos contra toda una guarnición filistea para matarlos? El escudero, sin pensarlo, se va con Jonatán y juntos (solo los dos) logran vencer a toda la guarnición.

Pensar que solo ellos dos vencerían a toda la guarnición era una falacia. Así como tus sueños y los míos parecen ser utopías, pero solo necesitas que yo crea en ti y tú creas en mi para que juntos nos apoyemos y logremos los sueños que el Señor ha depositado en nuestros corazones.

Una ilustración, hermosa, de esto que estamos platicando es la novela de Don Quijote quien siempre contó con el apoyo de Sancho.

Búscate un Sancho, para que tú mi estimado Quijote logres lo que te propones. Pero también debes estar dispuesto a ser el escudero de muchos 'Jonatán soñadores' para apoyarlos.

Nunca dejes de soñar, y convence solo a una persona para que te ayude a conquistar tu sueño, eso será suficiente. Además, el Señor está muy interesado en que conquistes tus sueños.

¡ÁNIMO!

sábado, 3 de diciembre de 2011

CAER CON ESTILO

SIEMPRE QUE QUIERAS VOLAR Y TE ENTERES QUE NO ESTÁS FACULTADO PARA HACERLO, COMO SE ENTERÓ BUZZ, AL MENOS APRENDE A CAER CON ESTILO.

Como todos saben, Buzz lightyear pensaba que era un agente espacial que guardaba la galaxia del malvado Zork y que podía volar, pero un día tristemente se enteró que era tan solo un juguete para darle diversión a los niños, se deprimió hasta lo sumo y quiso desaparecer, pero su amigo Woody le demostró que era mejor ser un juguete que un guardian espacial, pues el juguete le hace la vida más linda a los niños, así que tomó nuevas fuerzas para ir en busca de Andy, el niño al que tenían que hacer feliz.

En su regreso a las manos de Andy tuvieron que enfrentar muchas dificultades, de esas es que subieron al cielo, producto de un cohete que pronto explotaría, y se desataron de él...

Cuando ya venían cayendo, Woody se sorprende y le dice: -"Buzz, estás volando"-.
-No vaquero, estoy cayendo con estilo..."- explicó Buzz.

Eso es precisamente lo que debemos hacer en la vida, cuando no estemos facultados para volar, al menos aprendamos a caer con estilo, así parecerá que estamos volando.

La biblia dice que los que confían en el Señor volarán como las Aguilas, no dice que seremos Aguilas, sino que nuestro vuelo se paracerá al de las Aguilas, todo porque Dios nos renueva las fuerzas cada día.

viernes, 25 de noviembre de 2011

Siempre podrás conquistar la cúspide, solo intentalo

SIEMPRE QUE QUIERAS TRIUNFAR Y TENGAS EL VALOR DE HACERLO, LO LOGRARÁS. SIN EMBARGO, SI PIENSAS QUE ES MUY DIFÍCIL Y QUE ES EN VANO SEGUIR LUCHANDO EN LA VIDA, DEBERÍAS LEER LO QUE ESTA MEDIODÍA ME DIO ÁNIMOS. (Lo encontré en BBC MUNDO).

Hay personas que a pesar de que viven con grandes dificultades en la vida son muy luchadoras y un ejemplo para quienes piensan que no vale la pena seguir viviendo es Kyle Maynard quien nació con brazos y piernas muy cortos, está planeando escalar el Kilimanjaro, denomidado el techo de África.

Kyle pretende realizar esa proeza, tiene 25 años y sufre de amputación genética. Pero eso no le hace sentirse inútil, por lo contrario, practica las artes marciales, la lucha libre, además de que es conferenciante y escritor.

Planea pasar 16 días en el mes de enero escalando los 5.895 metros de altura del monte Kilimanjaro, en Tanzania, considerado el punto más elevado de África.

Si logra llegar hasta la cima, será la primera persona en conseguirlo con una amputación cuádruple y sin recibir ayuda de otros. Dada su condición, prácticamente tendrá que arrastrase hasta la cima de la montaña.

Para lograrlo, Maynard ha entrenado mucho en los últimos años escalando montañas en Colorado y Georgia, en los Estados Unidos.

ASÍ QUE MIS ESTIMADOS AMIGOS, AUNQUE SEA "ARRASTRADOS" PODEMOS CONQUISTAR LA CÚSPIDE DEL ÉXITO. ADEMÁS, SI JESÚS ESTÁ CON NOSOTROS: ¡NADA ES IMPOSIBLE!

jueves, 17 de noviembre de 2011

Nadie me quería en el equipo de fútbol...

Recuerdo mis días de estudiante del quinto grado, nadie me quería en su equipo de fútbol. Los recreos para mí eran aburridos porque me la pasaba sentado en las gradas de la cancha. A ninguno de mis compañeros le resultaba agradable incluirme en su equipo, pues yo era de esos que se paraban en la pelota y resbalaba, y siempre me quitaban fácilmente el balón. Si me ponían de portero era un colador de goles. Si me dejaban de delantero le pegaba al esférico con dirección a cualquier lugar, menos a la meta. Y si algún día estuve orgulloso de meter dos goles, fue porque los hice a mi mismo equipo.

Me gané los apodos de "inválido y niño funter", pues sinceramente fui un fracaso en el fútbol. Y eso me marcó por algunos años. Me sentí así: "Inválido", que era un bueno para nada. Mi infancia la viví frustada pensando que solo servía de "Aguatero", ese que asiste y lleva agua a los jugadores de verdad, a los muchachos hábiles en el deporte. Pensé que ese era mi rol en la vida, concluí que por más que me esforzara nunca iba a tener la talla de un buen jugador de fútbol. Es más, confieso que mi padre al ver que no era bueno en el fútbol, me puso a practicar Karate para ver si en eso era bueno. Pero solo confirmó que definitivamente no nací para ser un deportista, pues en los combates siempre resulté perdedor, pero con la ganancia de un par de golpes bien puestos en mi rostro.

Es probable que tú también hayas sentido frustación porque nunca te eligieron en el equipo de fútbol, o tú eras "la gorda", "el dientudo", "el cuatro ojos"... sin duda esas cosas marcan nuestra autoestima de una manera negativa y hace que vayamos creciendo con complejos y pensamos que somos buenos para nada. Pero regalame un poquito de tu atención en las próximas líneas y prometo regalarte secretos para superar estas cosas que nos amargaron la vida.

Lo primero que pasó en mi vida para darme cuenta que yo no era un fracasado, fue que el señor Jesús me habló diciéndo: "Para mí eres importante y te invito para que vengas a jugar en mi equipo". Con esas palabras comprendí que Jesús me amaba y que él sí creía en mí. Desde entonces, le entregué mi corazón y él me ha hecho un tipo feliz.

Confieso que nunca aprendí a jugar fútbol, pero a donde sea que llego las personas terminan apreciandome muchísimo como lo hacen con las grandes estrellas del soccer. Y lo hacen porque a donde sea que voy, el favor de Dios está conmigo. Cuando oro por las personas, los milagros son reales; cuando les comparto la palabra en un culto juvenil, Dios habla a su corazón; a veces encuentro algunos comentarios de personas que han sido edificadas con lo que escribí en mis blogs... y todo esto para la gloria de Dios y conste que no lo digo para vanagloria, sino para animarte a que le entregues tu corazón al señor y así veas que él te hará una persona feliz. Entregar el corazón no significa ir a la iglesia y dar los diezmos, es más que eso, es convertirse en un amigo de Jesús y no en un religioso más.

Lo segundo que me hizo saber que no estaba destinado al fracaso, fue comprender para qué vine al mundo. Me estoy especializando en eso, pues para eso soy bueno. Descúbre en qué eres bueno, y en eso enfoca tus energías y recursos.

A veces pienso que soy el tipo más feliz sobre la faz de la tierra, pues nada me falta y a donde sea que voy, el bien y la misericordia de Dios me persiguen. ¡Ojo! No es que yo ande detrás del bien y la misericordia, es exáctamente al contrario, ellas me persiguen a mí. (Sal 23).

No eres un fracaso, ánimo, Dios también te está llamando a su equipo. Juega para él, y serás feliz.
Ezequiel Barrera

lunes, 24 de octubre de 2011

POLICARPO

Se dice que Policarpo fue el pastor de la iglesia en la ciudad de Esmirna, misma que se menciona en la segunda carta que Jesús envió en el Apocalipsis.

Un día, cuando ya tenía una avanzada edad, mientras oraba se quedó dormido y soñó que la almohada que tenía cerca se encendió repentinamente y terminó consumandose. Él despertó de su visión y al instante intuyó que Dios le estaba revelando que su muerte sería en la hoguera por causa del evangelio.

No muchos días después de haber soñado, las autoridades romanas enviaron unos soldados con el fin de atraparlo y ejecutarlo. Los amigos de Policarpo, al darse cuenta de las intenciones de los soldados le propusieron que se escondiera, pero él no quiso. De modo que él mismo les hizo pasar a su casa y mandó que les prepararan una buena comida.

Los soldados por su parte se miraban unos a otros y sintiéndose un poco culpables se decían en secreto: "¿Y para atrapar a este pobre anciano hemos hecho tanto alboroto?".

Después de haber comido, Policarpo les dijo: "Señores, cumplan con las órdenes que les han sido dadas". Entonces le tomaron y se lo llevaron.

Nicetes y su hijo Herodes, llamado el príncipe de paz, fueron al encuentro de los soldados y Policarpo. Hicieron desmontar a Policarpo y le acomodaron en su carro de caballos. Así pensaron persuadirle que negase a Cristo, diciendo: —¿Que te cuesta solamente decir ‘Señor emperador,’ y ofrecer holocausto o incienso ante él, para salvarte la vida?

Policarpo se matuvo firme y siempre les dijo: ¡Jesús es Señor!

Como no lograban convencerle, le golpearon muy fuerte. Pero él se mantuvo en silencio a pesar del dolor. Cuando al fin habían llegado al lugar de la ejecución le propusieron una vez más que negase a Jesús y le rindiera culto al emperador, sin embargo Policarpo les dijo:

He servido a mi Señor Jesucristo durante 86 años y él nunca me ha causado daño alguno. ¿Cómo puedo negar a mi Rey, que hasta el momento me ha guardado de todo mal, y además me ha sido fiel en redimirme?

Al escuchar ese testimonio, el gobernador amenazó de echar a Policarpo al foso de las fieras.

—Tengo listas las fieras y te echaré entre ellas, a menos que cambies de pensar- le dijo el gobernador.

Policarpo contestó sin temor alguno: —Qué vengan las fieras, porque no cambiaré mi fe. No es razonable cambiarnos del bien al mal por razón de las persecuciones; mejor sería que los hacedores de maldad se convirtiesen del mal al bien.

El gobernador respondió: —Está bien, si no quieres negar tú fe y a las fieras no les tienes miedo, te vamos a quemar.

Y en efecto, lo amarraron a un madero. Y antes de que su verdugo le prendiera en fuego pidió que le dejase hacer una última oración en la que dijo a Dios:

"Te ruego, ¡oh, Señor! que me recibas este día, como una ofrenda, de entre el número de tus santos mártires. Cómo Tú, ¡oh Dios verdadero, para quien el mentir es imposible!, me preparaste para este día, y me avisaste de antemano; ya lo has cumplido. Por esto te agradezco, y te alabo sobre todo hombre, y glorifico tú santo nombre por medio de Jesucristo tú Hijo amado, el Sumo sacerdote eterno, a quién, junto contigo y el Espíritu Santo, sea la gloria ahora y para siempre. Amen".

Cuando dijo el "Amén", el verdugo lo prendió en fuego. Y, según se cuenta, mientras se quemaba, miraba al cielo con una agradable sonrisa, como si el mismo Señor Jesús lo estuviera recibiendo en aquella noche de verano del año 168 d.C.

¿Acaso esta historia no es suficiente para inspirar nuestra fe? El personaje de hoy nos muestra que debemos tener determinación al seguir a Cristo. Que debemos procurar nunca negar nuestra fe.

Y negar la fe significa darle el trono de nuestro corazón a cualquier otra cosa o persona que no sea Jesús. Por ejemplo, si puedes vivir un día sin platicar con Dios en oración, pero no puedes vivir un día sin actualizar tu perfil en facebook, quiere decir que esta red social se ha vuelto tu señor.

¡QUE NADA TOME EL LUGAR DE JESÚS EN TU CORAZÓN!

jueves, 20 de octubre de 2011

¡Te olvidaste de mí!

Está bien servir al Señor con fervor y con entrega. Pero no está bien que por estar  involucrados en la iglesia y en la obra nos olvidemos de nuestra familia en casa.


Hay muchos que se merecen un verdadero reconocimiento por su fidelidad de años en el servicio que dan en su iglesia. Otros merecen una reverencia por sus excelentes sermones. No se quedan atrás aquellos que hacen esa noble obra de amor al visitar los enfermos en los hospitales o los reos en las cárceles. Y aunque todo eso es loable y merecen ser reconocidos, hay una carga en mí que me hace escribir hoy para todos ustedes una palabra de exhortación. La hago con humildad, amor y respeto.

Es cierto que muchos de ustedes hacen una labor muy valiosa en la obra de Dios, que son entregados y que ni las tormentas y terremotos son capaces de detenerlos porque están determinados a servir. Y eso es bueno, pero a la vez malo.

Es malo porque a veces por estar tan ocupados queriendo ganar el mundo para Cristo nos olvidamos de nuestros padres, hijos y hermanos en casa.

No esperemos que un día, cuando agonizando y en el lecho de muerte, nuestra madre nos extienda la mano y nos diga: "Hijo, fuiste tantas veces a los hospitales a orar por los enfermos y a mi me dejaste en casa esperándote..."

A lo mejor un día encontremos a uno de nuestros hermanos tirado en la calle, preso de los vicios y al borde de la muerte, y con voz aflautada y moribunda nos diga: "Estuviste tan ocupado con los jóvenes de la iglesia que te olvidaste de enseñarme el camino a mí... y ahora mírame, pero mírame a los ojos y descubre por fin que estoy muriendo..."

Quizá un día tu hijo te diga: "papá o mamá, estuviste siempre en la iglesia y a mi me dejaste solo en casa, tomastes a muchos y fuistes un padre espiritual para ellos, pero yo siempre te esperé en casa y cuando llegabas estabas tan cansado que nunca me escuchaste, nunca me aconsajaste, nunca me pastoreaste y ahora muero sin Cristo y sin esperanza...".

¿Quieren ganar el mundo? Empiecen con su casa. De lo contrario habrán ganado el mundo pero habrán perdido sus seres queridos.

Sepultados en oro

¿Estás afanado amontonando riquezas? 

Durante la época de la fiebre del oro, unos aventureros se dirigieron a Alaska en búsqueda del dorado metal. Encontraron una caverna y allí trabajaron con mucha suerte, pues existía una veta muy grande. El gran problema que tenían era el tiempo; pues llegaría la época de las nevadas, y sería imposible pasarla allí por el intenso frío. Los nuevos ricos se habían entusiasmado tanto con el oro que afanosamente trabajaron para acumular todo lo más que pudieron. Pronto comenzó a nevar, y pensaron que podían quedarse un poco más, pues estaban acumulando grandes cantidades de oro. La nieve en ese año fue muy intensa. Mientras los mineros amontonaban oro adentro, la nieve se juntaba afuera hasta tapar la entrada de la caverna. Entonces los hombres se dieron cuenta que no podían salir de la caverna. Lo peor de todo es que se quedaron sin víveres. Después de algunos días la muerte se quedó con todo: con las vidas y con el oro.

La codicia es una vocación por conseguir mucho dinero, pero jamás nos dice lo que terminará cobrándonos por lograrlo.

Jesús dijo: "busquen primeramente el reino de Dios y su justicia, y todas estas cosas les serán añadidas". (Mt 6:33).

No te preocupes tanto por amontonar riquezas, pues ellas son efímeras, por eso mejor busca el reino de Dios, y te darás cuenta que las riquezas consisten en compartir con los demás lo que tenemos... y curiosamente, entre más compartimos más tenemos.



Ezequiel Barrera

El jamás te fallará


Escrito por Marisol Montalvo
Muchas veces podemos sentirnos solos, débiles, indefensos, hasta llegamos a pensar que vamos a desfallecer, o que ya no podemos más, y no pensamos en continuar o seguir adelante, déjame decirte algo: No estas solo en tu grande debilidad, problema o dificultad, el Señor esta contigo y sabe lo que te acontece y como te sientes, y el es el todopoderoso, y tal vez pensemos o sintamos que esta lejos de nosotros, pero no es asi, nos equivocamos al pensar asi, porque El esta allí con cada uno de nosotros, esperando que nos demos cuenta de su presencia que esta acompañándonos y que ha sido tan valiente como para quedarse al lado nuestro en las más grandes de las tempestades, el no es como el amigo que te puede traicionar, o que si ve que las cosas se ponen difíciles o que van mal te va abandonar, el definitivamente no es asi, solo pensemos en sus discípulos el claramente les dijo que no los iba dejar huérfanos o solos, y les iba enviar a su espíritu de amor y de verdad quien los dirigiría y acompañaría en su vida, y asi lo hizo, envió al más grande regalo a esta tierra, por eso yo te digo que no estas solo.

Aunque no entendamos bien nuestra relación con él porque su gran amor excede todo conocimiento, a veces el solo esta esperando fielmente que lo incluyas en tu vida y lo tomes en cuenta para obrar grandemente en nuestra vida, para usarnos o para llenarnos de bendición, lo importante es que le demos el lugar que se merece en nuestro corazón, pues el claramente nos lo dice en su palabra “separados de mi nada podéis hacer” Juan 15:5

Y puedes estar seguro de esto, Ahora cuando sientas que ya no puedes más y que allí perecerás piensa en El señor que de seguro esta detrás de ti para respaldarte, y si caes o tropiezas para sostenerte, también nos promete en su palabra

“Cuando anduvieres no se estrecharan tus pasos y si corrieres no tropezaras” Prov. 4:12

El es el amigo que por decir asi No te fallará, no te dejara perder jamás, asi que si ves todo tu alrededor derrumbado, lleno de escombros y no ves una luz que mejore las cosas intenta ver a Jesús, levanta tu mirada, y búscalo a El en medio de la devastación y la desolación te aseguro que lo encontraras y que esta cerca de ti, a lo mejor a tu lado, allí a la par tuya o atrás respaldándote y protegiéndote, pero si el rey del cielo todopoderoso esta contigo no tienes de que preocuparte,

“Caerán a tu lado mil y diez mil a tu diestra mas a ti no te llegará” dice el libro de los salmos, es una promesa que nos hace y es seguro que la cumplirá, solo debemos confiar en El y creer en su palabra, porque si alguien nos demuestra amor es Jesús ¿Sabes que hizo por ti? Dio su vida, se sacrificó en la cruz del calvario por ti y por mí, llevando nuestras culpas y haciéndonos libres de la esclavitud del pecado, dándonos el regalo de la vida eterna.

Ahora solo le pido al señor que nos ayude a poder verlo, reconocerlo y hasta sentirlo cuando estemos al borde de la debilidad y puedas darte cuenta que si sufres no estas sufriendo solo!!

Aun si estas en lo mas profundo del valle de sombras, en lo mas bajo que podamos caer, tocando el fondo El esta contigo y de allí te puede sacar, ¿vas a confiar en el?

lunes, 17 de octubre de 2011

Más que lo bueno, hay que hacer lo correcto

Muchas veces nos emocionamos queriendo hacer varias cosas para Dios, cosas que a lo mejor Dios no nos está pidiendo que hagamos, aunque sean buenas.

David Wilkerson, un hombre de Dios que partió en este año, había sido llamado por Dios a trabajar con jóvenes drogadictos y pandilleros para que después de llevarles a Cristo puedieran reinsertarse en la sociedad. Él, como muchos de nosotros, tenía un corazón totalmente dispuesto a servirle al Señor. Tanta era su disposición por servir que un día tuvo la fabulosa idea, según él, de fundar una casa para niños huerfanos. Hizo unas llamadas, agotó algunos ahorros del ministerio al que había sido llamado e invirtió cinco mil dólares en los planos de la nueva casa para niños huerfanos. Pero unos días antes de que se comemzara a construir esa casa para niños huerfanos, Dios le habló en oración y le dijo: "David, ¿Qué estás haciéndo? ¿Acaso yo te he dicho que construyas esa casa para niños huerfanos? Sé que tu intención es buena, pero yo no te he llamado a que trabajes con niños huerfanos, te llame a que con mi poder restaures a los jóvenes drogadictos y pandilleros. A eso dedicate y a eso enfoca tus energías". Wilkerson, por su parte, comprendió la valiosa lección que Dios le estaba dando:

Si queremos servir a Dios, debemos hacer exactamente lo que él nos llamó a hacer. No más, no menos. Y si queremos hacer otras cosas para Dios, aunque sean buenas, no son correctas.

Esta historia también me recuerda el relato bíblico en que el rey David quería construir el templo del Señor. Su intención era buena, es más el profeta Natán vio el proyecto con buenos ojos. Pero entonces el Señor intervino hablándole a Natán para que le dijese a David que él no debía construirlo, sino su hijo Salomón.

Por si estos ejemplos fueran poco, también podemos recordar el suceso en que el rey David quería llevar el Arca del Señor a Jerusalén. En el camino, los bueyes que la transportaban tropezaban mucho, así que Uza, uno de los que guiaba el carro, para evitar que se cayera extendio su mano para detenerla. Pero Dios lo hirió de muerte en ese mismo momento porque él no era sacerdote, y solo los sacerdotes podían tocarla. La intención de Uza fue buena, pero no correcta  porque Dios no lo había facultado como sacerdote ya que él no era levita, y por ello murió.

En lo personal, yo también me he equivocado muchas veces escribiendo cosas que Dios nunca me dijo que escribiera, predicando cosas que él nunca me dijo que predicara, yendo a lugares a hacer su obra que él nunca me dijo que fuera. Me ha cosatado años entender esta verdad, por eso creo que tengo la experiencia y los argumentos para decirte: "No te emociones y limitate a hacer exactamente lo que él te ha dicho que hagas, de lo contrario te encontrarás  empatanado haciendo muchas cosas, pero a la vez nada".

No todo lo que nos propongamos hacer para Dios es correcto, aunque la intención sea buena. Debemos enfocar nuestras fuerzas y recursos solamente en lo que Dios nos ha dicho que hagamos. No más, no menos.

viernes, 14 de octubre de 2011

¿Cuánto confían en ti?

Te has preguntado ¿Cuánta confianza inspiras en las personas? ¿Cuánto reflejas a Cristo?
Se cuenta que a Dionisio I, un tirano de Siracusa cuyo reinado estuvo marcado por sus enfrentamientos con Cartago por el control de Sicilia, le fue pedido por uno de sus presos capturados en la batalla que le soltase porque debía atender un asunto de vida o muerte con su familia y que después regresaría para cumplir con su condena de sentenciado a muerte.

Dionisio I por su parte, que le daba igual ejecutar a uno que a otro, le propuso el siguiente trato: "Te dejaré ir solamente si encuetras a un sustituto y si no regresas en el tiempo indicado, lo ejecutaré a él".

El prisionero le comentó a un amigo suyo el trato y éste, ya que confíaba ciegamente en su amigo, aceptó con todo y sus consecuencias. Al principio, esta muestra de confianza del que quedó como rehén causó admiración entre todos, pero el paso de los días tornó la admiración en burla. Aún así, el rehén seguía manteniendo su confianza. El día anterior al previsto para la ejecución, en medio de todos los preparativos, su amigo apareció. Aquel acto de confianza que el sustituto tuvo, conmovió a Dionisio I y les dejó libres.

Una de las cosas más bonitas de la vida es que las personas confíen en tu palabra, que te tengan confianza, que vean reflejado a Cristo en ti. Y que estén dispuesto a ser hasta sustitutos tuyos en un caso como el que acabo de relatar. Por eso Jesús decía:

"Que tu Sí sea sí, y que tu NO sea no" (Mt 5:37).

Con esas palabras, Jesús estaba diciéndo que cuando las personas te escuchen hablar estén seguras que lo dices es veraz y que en ti no hay mentira. Que ponerse a jurar es para aquellos a quienes las personas no les tienen confianza.

Solamente cuando tu vida está entonada con tus palabras, las personas te creerán y confiaran en que lo que dices es verdad. Si deseas reflejar a Cristo, comienza a ser una persona veraz y consecuentemente las personas depositarán su confianza en ti y jamás dudarán en defenderte y jugarse el "pellejo" por ti.

Ezequiel Barrera

sábado, 1 de octubre de 2011

Clavito: ¡tú eres importante!

Tu función en el cuerpo de Cristo es muy importante, ¡jamás pienses lo contrario!


En una ocasión, un clavito estaba muy triste porque se sentía inútil en la herradura del caballo. Pensaba que la herradura era más importante que él, ya que servía como zapato al elegante caballo de carreras. La silla de montar era de gran importancia para el jinete. Y el caballo, sobre todo, era el más imprescindible en todo este asunto. Así que decidió salirse de la herradura y echarse en el primer bote de basura que encontrara en su camino. Y así lo hizo, se salió y se dejó caer en un bote de basura. Pero a la tarde, cuando el caballo y el jinete salieron a la pista a competir por el primer lugar en la carrera, los demás clavitos de la herradura no soportaron, y a pesar de hacer su máximo esfuerzo se soltaron. Eso provocó que el caballo perdiera el equilibrio hasta terminar en el suelo. El jinete salió volando, y de la caída perdió la vida. Así que los demás clavitos fueron a buscar al clavito entre la basura y le explicaron todo lo que pasó, y desde entonces, el pequeño clavito comprendió que su función en la herradura era tan importante como la de los demás.

Es probable que te encuentres triste porque piensas que tu función en el cuerpo de Cristo no es tan importante. Observas a los grandes predicadores y piensas que ellos sí son importantes. Miras a los cantantes y concluyes que cantar a Dios es algo valioso. Pero tú piensas que eres solamente el que limpia los baños de la iglesia, a lo mejor solo eres el que estaciona los automóviles en el aparcamiento del templo, quizá el que recoge la ofrenda, probablemente solo eres el que ora para que el Señor use al pastor en la predicación... pues bien, déjame decirte que tu función en el cuerpo de Cristo, y en la congregación a la que asistes, es muy valiosa.

Tu función en el cuerpo de Cristo es tan importante como la del predicador o como la del cantante de alabanzas. Así que no te desanimes, tú eres importante.  Eres como ese clavito, importante como los que ejercen otras funciones en el cuerpo de Cristo.

No intentes ser predicador si nos has sido llamado a eso. No procures ser cantante si tu llamado es otro. ¡Has exactamente lo que Dios te encomendó, pues eso hará que las cosas marchen bien en el cuerpo de Cristo!

(1Co 12).

viernes, 30 de septiembre de 2011

Un Lugar de Encuentro con Dios

 Si establecemos un lugar para encontrarnos con el Señor todos los días, tengamos la seguridad de que él siempre llegará con puntualidad a ese lugar para refrescar nuestras almas sedientas de su presencia.


Algo que ayuda a tener una buena comunión con Dios es establecer un "Lugar de Encuentro".

'Un lugar de encuentro' es el sitio que tú estableces para encontrarte con Dios todos los días. Podría ser tu cuarto, tu sala, ese riconcito de tu oficina, esa colina que subes todos los días al correr... en fin, puede ser cualquier lugar al que puedas ir todos los días en un horario fijo con el fin de estar un momento con Dios y platicar de muchas cosas con él en oración.

En lo personal, procuro todos los días levantarme muy temprano e irme con suficiente tiempo a la universidad. Y cuando el autobus me ha llevado hasta el centro histórico de San Salvador, aparte de que me ahorro el siguiente bus, camino hasta el alma máter. Esa caminata por las calles y avenidas me sirve para encontrarme con Dios durante unos 15 ó 20 minutos. Esos minutos hacen de mi día el mejor cada vez.

Debo confesar que a mi me cuesta orar, pero haber establecido esa caminata me motiva a buscar la presencia del Señor en oración. Y si a ti también te cuesta orar, sigue mi consejo. Pronto te darás cuenta de que Dios siempre está ahí con puntualidad. Además, estar con él se vuelve tan refrescante, bueno y de gran bendición, que literalmente verás al tiempo extender alas y volar.

Moisés subió al monte Sinaí para encontrarse con Dios. Daniel oraba en su cuarto tres veces al día. Pedro y Juan iban al templo todos los días a las tres de la tarde para orar... Dante Gebel dice: "En mi cuarto tengo dos sillas, yo me siento en una y pongo la otra frente a mí, y sé que cuando estoy orando, el mismo Jesús está sentado en esa silla...". David Wilkerson dijo: "En Nueva York, me encontraba con Dios en una colina llamada 'Alberto', su presencia me hacía danzar de gozo en ese lugar...".

Esos ejemplos, bíblicos y de grandes hombres de Dios contemporáneos, nos hablan de que un buen recurso para orar es establecer "Un Lugar de Encuentro con Dios".

¿Ya pensaste cuál será tu Lugar de Encuentro con Dios?

jueves, 29 de septiembre de 2011

Jesús se entregó por ti...


Jesús les dijo: “Mi alma esta muy triste hasta la muerte; quedaos aquí y velad conmigo” 
Mateo 26:38

Estoy segura que esta fue una noche diferente, una noche dura y más obscura de lo normal. Cuando todo el peso y la maldad del mundo caía sobre los hombros de él. Tal vez hemos pensado: “siento que el mundo se me viene encima” o algo similar y no porque sea del todo real, sino por problemas o dificultades que nos agobian y se nos presentan. Pero quiero hablarte de quien sí en realidad todo el peso del mundo cayó sobre él, fue Jesús quién nos amó y entregó su vida por nosotros, obedeciendo la voluntad de su Padre, pero el solo pensar en esa noche en la que el Dios hecho hombre sufría por la humanidad y estaba tan débil como la de cualquier ser humano, no se aferró a su gloria, aún sabiendo que en solo unas horas moriría crucificado, la muerte más cruel y vergonzosa que podía existir y que estaba reservada solo para los más grandes criminales y malhechores, para lo más bajo de la sociedad de esos días. Tampoco ignoraba que iba ser abandonado y traicionado por sus amigos, su alma estaba en agonía, triste, angustiada, tanto que oraba intensamente y era su sudor como gruesas gotas de sangre que caían hasta la tierra, dice la escritura. Puedo imaginar a Jesús postrado en ese monte, el gran salvador se estaba humillando, diciéndole a su padre celestial: “Padre si quieres pasa de mi esta copa pero no se haga mi voluntad sino la tuya”. Fueron sus palabras, aún en medio de toda la tribulación que estaba sobre él, se niega a sí mismo una vez más pidiendo que no se hiciera lo que el quería sino lo que el rey del cielo quería.

“El rey se alegra en tu poder Jehová,

Y en tu salvación como se goza!

Le has concedido el deseo de su corazón

Y no le negaste la petición de sus labios,

Vida te demandó y se la diste”

Dicen los salmos, y asi el señor de la vida murió despojándose de si mismo, entregándose totalmente, sin pensarlo dos veces.

Pero Jesús no hablaba sólo, el padre celestial lo escuchaba y conocía el dolor y la angustia de su corazón y le envió uno de sus ángeles para fortalecerlo, lo maravilloso que sería tener la respuesta inmediata del rey del cielo.

En fin, allí estaba Jesús en su enorme tribulación acudiendo al rey del cielo. Ahora ¿A quién acudimos nosotros en nuestras dificultades? ¿A quien deberíamos ir? Y no es que se puedan comparar con las del señor Jesús como lo dije al principio no es que en realidad “el mundo se te viene encima”

Porque él verdaderamente llevó todo el peso del mundo sobre su espalda, porque Cristo padeció de una sola vez por todas, es decir que si alguien sufrió no fuiste tú, no fui yo, fue Jesús. Dando lo que nadie pudo dar, haciendo lo que nadie pudo hacer por ti y por mí, no hay amor mas grande que este, y si pensamos que nadie nos aprecia o nos ama o valora la vida que tenemos estamos equivocados, porque él siempre ha estado allí cerca de ti y cerca de mi, tocando las puertas de nuestro corazón esperando fielmente, que un día le abramos y lo dejemos entrar, la decisión es de cada uno de nosotros. Solo te recomiendo no lo hagas esperar más, déjalo pasar y cenará contigo y vivirá contigo, le dará sentido a tu existir y te llenará de paz amor y gozo, y nunca se apartará de ti, porque él es un verdadero amigo fiel. Solo piensa en lo que hizo por ti, ¿Qué decidirás hoy? ¿Vas abrirle la puerta de tu corazón?

Nota: Este escrito me fue enviado por Marisol Montalvo para que lo compartiera con ustedes.

jueves, 15 de septiembre de 2011

Cuando Dios decide castigar


Si es bien cierto, Dios es amor y misericordioso, llega un punto en el que castiga.


La biblia nos muestra muchos casos en los que Dios decide castigar a personas y ciudades porque sus pecados son tantos que llegan al colmo y suben uno encima de otro hasta su trono.

Eso nos enseña que hay ocasiones en las que Dios no titubea en castigar a quien sea por su multitud de pecados.

En los primeros dos capítulos del profeta menor Amós, encontramos que Dios está cansado de los pecados de Aram, Filistea, Fenicia, Edom, Amón, Moab, Judá e Israel que decide castigarles y literalmente dice:

 “Pues bien, estoy por aplastarlos a ustedes como aplasta una carreta cargada de trigo. Entonces no habrá escapatoria para el ágil, ni el fuerte podrá valerse de su fuerza, ni el valiente librará su vida. El arquero no resistirá, ni escapará con vida el ágil de piernas, ni se salvará el que monta a caballo. En aquel día huirá desnudo aun el más valiente de los guerreros, afirma el SEÑOR”. (Amós 2:12-16)

Esas palabras reflejan claramente que nada puede salvarnos de la ira de Dios cuando él decide castigarnos. Por ello, es importante reaccionar a tiempo y abrir los ojos para darnos cuenta de la cantidad de pecados que estamos cometiendo, no vaya a ser que lleguemos a un punto sin retorno, en el que Dios deba castigarnos.

Es de recordar que el Señor no tiene hijos consentidos, por lo tanto, no importa si somos líderes o pastores, si estamos en pecado y no nos arrepentimos a tiempo, el castigo de Dios vendrá sobre nuestras vidas como parte de las consecuencias que estamos sembrando.

Es más, si ponemos atención a la lectura de Amós nos daremos cuenta que Dios también castigó a su pueblo amado, así que si Israel y Judá fueron castigados ¿Qué nos hace pensar que Dios pasará por alto nuestro pecado?

Lo único bueno de todo esto es que si ya estamos probando la amargura del castigo divino, es con el propósito de que reflexionemos y retornemos a él.

jueves, 28 de julio de 2011

Sustituye el mal con el bien...

Muchos se preguntan ¿Cómo abandono mis pecados, mis enojos, mis malas acciones... para agradar más a Dios? La respuesta es sencilla: Sustitución.

Muchos están librando todos los días una batalla de titanes en contra de sus enojos, mentiras, palabras indecentes, impulsos sexuales... y no saben cómo salir victoriosos, sin embargo la salida es sencilla: Sutituyendo el mal con el bien. La palabra nos dice: "No te dejes vencer por el mal; al contrario, vence el mal con el bien" (Ro 12:21).

Si tienes problemas con la mentira, comienza a decir la verdad. Si tu problema son los malos pensamientos, comienza a pensar en cosas buenas, lleva tu mente a producir pensamientos dignos de alabanza. Si tienes conflicto con un vocavulario indecente, procura censurarte esas palabras y en su lugar exprésate con aquellas que sí son decentes. Si los impulsos sexuales te dan guerra, comienza a dedicar tiempo a actividades que no tengan nada qué ver con lo sexual y consérvate en pureza hasta tu matrimonio.

La mejor manera de vencer el mal es sustituyéndolo con el bien, practícalo y pronto verás los resultados.

Bendiciones!!

miércoles, 20 de julio de 2011

¿Todo nos ayuda a bien?

Contrario a lo que muchos creen, no todo lo que nos pasa nos ayuda a bien. Solo aquello que nos moldea de tal manera que terminemos pareciéndonos más a Cristo.

Cuando un cristiano o cristiana se encuentra en el umbral de la desesperación por causa de las situaciones difíciles que le han llegado a su vida, frecuentemente se le consuela con Romanos 8:28 "Y sabemos que los que aman a Dios, todas las cosas les ayudan a bien, esto es, a los que conforme a su propósito son llamados".

La intención no es mala, el problema es que ese versículo no está hablando de "TODAS LAS COSAS QUE PASAN AYUDAN A BIEN", sino de aquellas que tienen que ver con el propósito de Dios en la vida de los y las creyentes.

Si interpretamos esas palabras de la forma tradicional, tendríamos que aceptar que Dios es el autor de muchos fracasos a los que nos vemos sometidos. Cuando en realidad, muchos de los desaciertos en la vida, no son obra de Dios, sino consecuencias de nuestros pecados. Por eso, aunque suene fatalista, no todo nos ayuda a bien.

El pecado de nuestro pasado nos pasa factura y nos hace pagar las consecuencias en el presente, aun cuando ya hemos recibido a Cristo. Y esas cosas dolorosas, producto de nuestro pecado, no nos ayudan a bien, sino solo a pagar las deudas que adquirimos en la vida licenciosa del ayer.

Lo que sí nos ayuda a bien, es todo aquello que nos hará parecernos más a Cristo. Todas aquellas situaciones, que aunque dolorosas, nos ayuden a ser más semejantes al Señor, son las que sí nos ayudan a bien, y a eso se refiere el pasaje de Romanos.

Por otro lado, no hay que desestimar el hecho de que Dios también puede tomar las consecuencias de nuestro pecado, para ayudarnos a parecernos más a su Hijo Jesucristo.

Así que ánimo, lo que te pasa, aunque doloroso, es para que al final te parezcas más a Cristo y seas un reflejo de su amor a las personas que te rodean. Ése es el propósito de Dios, revelarse a las personas con las que interactúas a través del reflejo de él en ti.

Una buena pregunta para reflexionar sería: ¿Cuánto te pareces a Cristo?

Si no te pareces mucho, debo advertirte que pasarás por un largo proceso. Pero no te desánimes, al final todo eso valdrá la pena porque tu corazón será un vivo reflejo del amor de Dios, y llegará el momento en que te dirán como a Pedro: "Éste hasta habla como Jesús".

viernes, 27 de mayo de 2011

¿Los dones son irrevocables?

Hay una diversidad de dones que el Señor da a sus hijos. Todos nosotros, aunque no los merecemos, tenemos alguno o varios de ellos.

Al leer la palabra, nos damos cuenta que el Señor en su gracia nos ha entregado dones a cada uno. Romanos 12:6-8, dice que por su gracia, tenemos dones diferentes. Unos el de profecía, otros el de prestar un servicio, el de enseñar, el de animar a otros, el de socorrer a los necesitados, el de dirigir... y muchos más. Estoy completamente seguro de que todos tenemos alguno o varios.

Habiendo entendido eso, la pregunta que muchos se hacen es: ¿Los dones son irrevocables?

Esa pregunta surge porque algunos han caído en pecado, y luego de haberse reconciliado con Dios y comenzar de nuevo a caminar en la voluntad del Señor, se preguntan si su pecado hizo que su don le fuera quitado.

La respuesta es no. Cuando Dios nos da un don, es para toda la vida. Hagamos lo que hagamos y pequemos en la forma más sucia, el don siempre será nuestro. Siempre nos pertenecerá. Porque los dones son irrevocables. Es más, aun cuando estamos en pecado, el don siempre está activo. Por eso, debemos entender que los más espirituales no son los que desarrollan sus dones, sino los que tienen amor.


Lo que estoy tratando de decir es que jamás nos tendríamos que sentir inútiles, solo porque un día nos alejamos del Señor y vivimos en pecado, no significa que el don nos fue quitado. Al contrario, sigue ahí, porque los dones son irrevocables.

Estimados lectores, si después de haber conocido al Señor, lo abandonaron, y ahora han regresado a él, no se preocupen, todavía pueden servir al Señor como antes. El único problema es que a veces una de las consecuencias del pecado, es que la gente ya no nos cree y se nos hace difícil servir como antes por eso mismo, pero... ¡ánimos, el Señor todavía quiere usarnos a través de ese don que nos dio y que es irrevocable!

Ezequiel Barrera